miércoles, 17 de noviembre de 2010

Que difícil es extrañar cuando nunca lo haz hecho antes...

Con todo mi amor a mi abuelo,
mi maestro, mi segundo padre.
Intentando despedirlo de este mundo
del mismo modo que él me recibió.



Un ángel más

Quisiera encontrar una palabra,
que abarque en total los sentimientos
de extrañar la vida que se acaba
y al tiempo por él estar contentos.

Mas palabras humanas no alcanzan,
en cientos y miles de lenguajes,
por más que las letras se entrelazan
todas me parecen un ultraje.

Porque entenderlo solo puede Dios,
que entiende lo que es incomprensible,
quien me dice que no es un adiós;
porque él desde el cielo nos bendice.

Y me grita fuerte en un susurro
pidiéndome que esté muy tranquila,
pues todo lo que pasa en el mundo
tiene a su creador que lo maquila.

Así que no puedo molestarme,
Él me lo prestó casi veinte años
y en noviembre Dios quiso obsequiarme
éste ángel, regalo de cumpleaños.

Desde allá nos cuida como siempre
y enviará poemas en el cielo,
haciéndonos saber cómo siente
ver a su familia en desconsuelo.

Sé que está feliz y en compañía
de todos a cuantos con poemas
les hizo saber que los vería
cuando el cuerpo no diera para más.

Vivió siempre bien y a su manera,
disfrutó las cosas sin premura,
quiso hacer su marcha llevadera
con su amor, su canto y su escritura.

De vida será siempre un ejemplo,
lo tendremos siempre en el corazón,
y hoy dedico empobrecidos versos
a mi orgullo; ENRIQUE RASCÓN SALMÓN.



Luisa Fernanda Loera Rascón

2 comentarios:

  1. Simplemente maravilloso.

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    1. No había visto tu comentario. Muchas gracias :) Creo que ha sido el poema más difícil de mi vida

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